Anthony Santos Domingo Antonio Santos Muñoz nació el 25 de abril de 1967, en Clavellinas, sector perteneciente al Municipio Las Matas de San...

Anthony Santos

Domingo Antonio Santos Muñoz nació el 25 de abril de 1967, en Clavellinas, sector perteneciente al Municipio Las Matas de Santa Cruz de la Provincia Monte Cristi, República Dominicana. Santos creció en una familia pobre, donde el producto del trabajo de su padre apenas le alcanzaba para alimentar a su familia. Antes de dedicarse a la música de forma profesional, Santos se desempeñó como gomero en el puesto de gomas de su padre en Clavellinas.

 Durante sus primeros años en la música, Anthony Santos se desempeñó como güirero de diversos grupos de bachata. De estos, el artista más importante para quien trabajó Santos fue Luis Vargas, «El Rey Supremo». Según cuentan Antonio Carrasco “El Poderoso de la Bachata” y Pedro Pimentel, excompañeros de Santos en la agrupación de Luis Vargas, este último fue quien insertó a Santos en su agrupación, diciéndole a los miembros de la banda que el miércoles siguiente llevaría un güirero nuevo para que formara parte del equipo.

El día mencionado, Vargas presentó a un joven conocido como “Aguei‘, apodo por el cual se le conocía a Santos, quien sería el nuevo güirero del grupo. De inmediato, algunos miembros  de la banda se opusieron a la idea de Vargas, pero al final su propuesta fue aceptada en el grupo  y “Aguei” empezó a ensayar formalmente con la agrupación. De acuerdo a Carrasco, desde su primer día en el grupo de Luis Vargas, Santos hizo muy buen trabajo como güirero, siendo el más humilde de los músicos del grupo y manteniendo muy buena relación con sus compañeros. 

Más adelante, en 1991, «Aguei» abandonó la agrupación de Luis Vargas y decidió emprender su propio proyecto musical. Como narra Antonio Carrrasco, en ese entonces Santos contó con la ayuda del ex tamborero de Vargas, Pedro Pimentel, quien fue el primer percusionista de Santos y le ayudó a formar su agrupación de bachata y a grabar algunas canciones.

Su primer disco, La Chupadera, refleja algunos rasgos del estilo musical de Vargas, como las letras de doble sentido en canciones como «La Chupadera» y «La Parcela»); además de los exabruptos en vivo. A partir de este álbum, Santos cambió los dos primeros elementos por letras románticas y nuevos efectos en la guitarra, conservando los exabruptos (únicamente en vivo) y el doble sentido en escasos temas posteriores («Se metio chiquito» y «Juana Mecho») . El resultado fue una pegada inigualable que le convirtió en el bachatero más exitoso de su generación y uno de los principales reformadores de la bachata.